Cómo jugar
Cada balde trae 10 aros. Mantén el aro en la parte de abajo de la pantalla, desliza hacia arriba y suelta, y sale volando. Cuanto más rápido deslices, más lejos llega. Si lo haces en diagonal, va hacia la izquierda o la derecha. Si desvías el dedo hacia un lado justo antes de soltar, el aro gira y se curva hacia ese lado en el aire.
Un premio solo cuenta si el aro lo rodea y cae sobre el tapete. Un aro recostado en el premio también cuenta, siempre que el premio pase por el centro. Uno que queda encima del premio o atascado en su borde no cuenta. La decisión se toma cuando el aro y el premio dejan de moverse, y el juego se pone un poco más lento cuando un aro está por caer sobre un premio.
Un mal tiro derriba premios. Un premio caído ya no se puede ganar, pero no pierdes puntos. Si un tiro hace que uno de tus aros anteriores termine rodeando un premio, también cuenta.
Cuanto más atrás, más vale: la primera fila da 1 punto, la segunda 2 y la tercera 3.
La última fila es una banda transportadora que lleva los premios de izquierda a derecha sin parar, y cada uno vale de 4 a 5 puntos. El aro tarda un momento en llegar, así que apunta un poco por delante del premio. Los premios que desaparecen detrás de la cortina de la derecha vuelven a salir por la izquierda, y si derribas uno, el encargado del puesto lo vuelve a poner de pie.
El conejo gigante de peluche del podio del premio mayor, detrás de la banda, vale 20 puntos. Es demasiado gordito para que un aro le entre por el cuerpo, así que la única forma de ganarlo es enganchar una oreja: si una oreja pasa por el aro y el aro se queda quieto, cuenta. Un aro que resbala hasta la base de las orejas y se apoya en la cabeza también cuenta.
Cuando lanzas los diez aros, tus puntos totales te dan un rango. No hay límite de tiempo, así que apunta con calma.
